LOS TESTIMONIOS Y SU VISIÓN SOBRE LOS ACONTECIMIENTOS HISTÓRICOS
Fui secuestrada por un grupo fuertemente armado, en la noche del 19 de abril de 1977 en nuestro
domicilio, calle Constitución, barrio de Boedo, ciudad de Buenos Aires, estando yo en estado de
gravidez y en reposo absoluto, indicado por los médicos que me atendían. Desde esa fecha hasta
noviembre de 1977, permanezco en el campo de concentración llamado "El Vesubio" ubicado en la
intersección de la Autopista General Ricchieri con el Camino de Cintura, frente a la Agrupación
Güemes y cerca del escuadrón de Caballería (unidades ambas de la Policía de la Provincia de Buenos
Aires) en la Provincia de Buenos Aires. Bajo control operativo del 1° Cuerpo de Ejército, entonces
al comando del General Guillermo Suárez Mason. Funcionaba en una casa quinta con piscina,
quincho un tanque australiano y un molino de viento, propiedad del Servicio Penitenciario Federal.
Este campo estaba bajo control de la llamada Central de Reunión de Inteligencia (CRI) cuya sede era
la del Regimiento 3 de La Tablada, partido de La Matanza, Provincia de Buenos Aires, su jefe era
el Coronel Federico Minicuchi.. En este campo actuaba personal perteneciente al Ejército, Policía
de la Provincia de Buenos Aires, Servicio Penitenciario Federal, Superintendencia de Seguridad de
la Policía Federal, y Gendarmería Nacional.
Mi secuestro estuvo a cargo del Grupo de Tareas 4 (Aeronáutica de Córdoba) , que pertenecía a la
zona III (Provincia de Córdoba) ésta a su vez bajo la autoridad del General Benjamín Menéndez. El
GT4, para operar en la zona I (Capital Federal y Provincia de Buenos Aires) utilizaba, en préstamo,
el mencionado campo.
Mi secuestro está relacionado con el secuestro de mi compañero, Luis Alberto Fabbri (mismo
domicilio que yo) dirigente sindical y Director del diario "Respuesta", que fue secuestrado ese mismo
día, en la vía pública de la ciudad de Buenos Aires, a las 16 horas y hoy está desaparecido.
El procedimiento de mi secuestro comienza con la irrupción en mi casa, a media noche, de un grupo
fuertemente armado. Me sacan de la cama, me llevan a la planta baja, en medio de insultos, golpes
y empujones. Mientras una de estas personas se queda conmigo, el resto revuelve toda la casa,
robando todo lo que le apeteció. Diciéndome que era llevada a un lugar donde tenían a mi
compañero, soy arrojada violentamente al piso de un automóvil.
Durante el trayecto me tapan los ojos con una tela adhesiva. Llegados a un lugar que luego logro
identificar como el local de torturas del "Vesubio" (que llaman "enfermería"). Allí me hacen
presenciar la tortura de mi compañero. La "enfermería" constaba de varias salas de tortura; desde la
que estaba yo, reconocí los gritos y gemidos de otra personas, que yo conocía a saber: Rodolfo
Goldin, Daniel Ciuffo y su Compañera Catalina Oviedo de Ciuffo y Mario Sagroy. Me llevan a otra
sala de torturas, donde me atan de pies y manos sobre una tabla con bastidor metálico llamada
"parrilla". Me torturan con picana eléctrica, sin preguntarme nada y, ante mis gritos diciendo que
estaba embarazada, decían que iban a matar a mi hijo. En la tortura también utilizaron golpes de puño
y porra de goma, latigazos y quemaduras de cigarrillos (actualmente sufro secuelas de las torturas
habiendo sido operada cinco veces del brazo y mano izquierda).
Evidentemente al no hacerme preguntas, su objetivo era que mi compañero, a quien tenían en una
sala contigua, escuchara mis gritos, mientras lo seguían torturando. A continuación me llevan a una
habitación donde me atan a una cama. Luego traen a mi compañero, totalmente destrozado por la
tortura, y lo atan a mi lado en la misma cama.
Varios días después nos llevan a otro edificio, dentro del campo, donde alojaban a los secuestrados
después de las sesiones de tortura. Este constaba de varias habitaciones donde ubicaban por separado
a hombres de mujeres. En las habitaciones había pequeños cubículos, llamados "cuchas" (por
semejarse a las cuchas de perros), delimitados por tabiques de madera. dentro de cada cucha
permanecía un prisionero, tirado en el piso, encapuchado y con una esposa con cadena fijada a una
argolla en el sócalo.
Los prisioneros vivían en estas condiciones, comiendo una vez al día un guiso de arroz en mal
estado. para ir al baño había que llamar al guardia, quien respondía cuando se le ocurría.
Nos duchaban de tanto en tanto y ese día, las mujeres éramos desnudadas y puestas en fila, quedando
a merced de las vejaciones de los guardias.
Las violaciones a las mujeres eran una práctica corriente en este campo. Yo misma fuí violada por
Durán Sáenz, jefe del campo, estando embarazada de 4 meses y siendo evidente mi estado de
gravidez.
En varias oportunidades me permiten ver a mi compañero hasta que, el 23 de mayo, se hace un
traslado de 16 personas entre ellas estaban : Luis Alberto Fabbri, Mario Sagroy, Claudio Gombini,
Daniel Ciuffo, Rodolfo Goldin, Catalina Oviedo de Ciuffo, Luis Cristófaro, Manuel Aratmiw, Luis
María Gemetro, Esteban Adrián, Nelo Gasparín y Elizabeth Kaserman. En un comunicado oficial
firmado por el comandante de la Zona I, informa a la población que "en un enfrentamiento, fueron
muertos el 24 de mayo de 1977, 16 delincuentes subversivos", y sigue la lista con los nombres de las
personas que habían sido trasladadas del campo donde yo me encontraba.
La que suscribe, ELENA ALFARO, argentino-francesa, Carta Nacional de Identidad N°
960992300682; ex detenida -desaparecida, nacida el 22 de abril de 1952 en la ciudad de La Plata,
Provincia de Buenos Aires, República Argentina.
http://www.desaparecidos.org/arg/testimonios/
A partir de la lectura de este testimonio, investiga qué acontecimiento histórico sucedió en 1952, en Argentina, en un comentario, introduce tu información y explica, con tus propias palabras cuál es la importancia de este testimonio para comprender la historia de las dictaduras en Argentina.
Fecha límite para la entrega de esta actividad: Domingo 9 de marzo, hasta las 23:59 hrs.